Make your own free website on Tripod.com

Buscadme y Viviréis


A Tí la Gloria 

¿Qué sería de nosotros si no hubieras hecho el sol? 
¿Qué sería de nosotros sin la luz o el calor? 
Somos frágiles criaturas en Tu mundo sin igual 
¿A dónde vamos si Tu mano no detiene el temporal? 
Y aun así somos capaces de olvidarnos de Tu amor, 
levantarnos con orgullo y sin razón. 
Quiero darte con mi canto lo que pocos te dan hoy: 
a Ti la gloria, solo a Ti el honor. 

Somos tan inteligentes en nuestra propia opinión, 
sin embargo tan pequeños ante Ti, oh Señor. 
Ves nuestras limitaciones que nos hacen fracasar 
y lentamente nos restauras,
y haces que el sol vuelva a brillar.
Y aún aveces pretendemos en nuestra imaginación 
ser el gran protagonista de la acción,
ignorando Tu presencia, Tu cuidado y Tu amor 
A Ti la gloria, solo A Ti el honor. 

En mi propia vida veo la huella de Tu amor 
que momento a momento me ha guiado, oh Señor. 
No quisiera ser tan necio de olvidar el gran dolor 
que sufriste por mi culpa ofreciéndome el perdón.
Y si alguna vez me alzase con soberbia y pretensión 
intentando ser yo mismo el autor, 
hazme ver tu cuerpo herido y avergüénzame Señor, 
A Ti la gloria, solo A Ti el honor.

Haznos ver Tu cuerpo herido y avergüénzanos Señor, 
A Ti la gloria, solo A Ti el honor. 
 
Dime Qué Más 

Dime qué más puede hacer Jesús 
si entregó toda Su sangre en la cruz, 
si murió abandonado en soledad 
por darnos vida en abundancia, 
por su inmenso amor, 
caminó sobre las aguas 
y calmó la tempestad, 
cautivo mil corazones 
con Su amor y Su bondad. 
Dime qué más tiene que hacer  
para lograr que nuestras vidas 
rendidas caigan a Sus pies. 

Dime qué más, qué más, 
qué más puede hacer Él 
para ganar todo tu amor, 
tu confianza y tu fe. 
¿Acaso tiene que morir otra vez 
por tu maldad? 
Dime, qué más...  

Dime qué más puede hacer Jesús 
si entrego toda Su sangre en la cruz, 
si murió abandonado en soledad 
por darnos vida en abundancia, 
por Su inmenso amor, 
nos abrió el camino al Padre 
y calmó nuestra ansiedad, 
consiguió hacernos libres 
por Su amor y Su bondad. 
Dime qué más tiene que hacer  
para lograr que nuestras vidas 
rendidas caigan a Sus pies. 

Dime qué más, qué más....... 
  
El Niño de Belén 

Nació como un bebé pequeño y nada más, 
como uno entre tantos que a la vida nacen ya. 
No ocurrió nada más, era un niño. 
Nació y ninguno preguntó si de mayor 
Él tendría gran poder para sanar, 
si andaría sobre el mar. 
Era un niño. 
Nació y ninguno preguntó si iba a morir, 
si la gente algún día lo iba a odiar, 
si sería el Redentor, 
si traería libertad. 

¿Quién penso que aquel niñito moriría en la cruz 
trayendo a nuestro mundo nueva aurora de luz 
y una nueva vida y una oportunidad 
de llegar al Padre una vez más? 
¿Quién pensó que al tercer día iba a resucitar 
batiendo al infierno y a la muerte fatal, 
abriendo nuevos tiempos de felicidad 
Por amor, por amor a ti? 

Hoy nuestro mundo se ha olvidado de Jesús, 
ha cambiado Su victoria por placer terrenal, 
de Su cruz queda ya un recuerdo. 
Vivir, matar si es necesario alguna vez, 
cortar la vida antes de que pueda aún nacer, 
y del niño de Belén un recuerdo; 
jugar a ser una mejor generación 
marcharse si es posible del hogar,
sembrar odio y rencor, sin saber perdonar. 

Escucha en esta hora la eterna verdad 
que el niño de Belén un día va a regresar 
y en gloria y en poder Él juzgará tanta maldad 
marcando frontera final.
Y todo el universo le podrá contemplar  
y toda obra oculta a la luz nacerá. 
Su iglesia marchara con Él a un nuevo lugar, 
un hogar, un dulce hogar que Él prepara ya. 
  
Toca tu Pueblo 

Tú los tocaste Señor 
y cambiaste todas sus vidas 
cojos y siego sentados, esperando. 
Tú los tocaste Señor 
y les diste nueva vida, 
Tú los tocaste y puedes hacerlo también hoy. 
Tú los hiciste libres 
con Tu amor y Tu poder, 
Tú solo buscas un corazón sincero  
y lleno de fe. 

Toca Tu pueblo otra vez Señor, 
no nos dejes morir, 
haznos sentir otra vez momentos de amor, 
vuelve hacernos vivir, 
no nos deseches en ira cruel, 
somos Tu pueblo, Tu Israel, 
toca a Tu pueblo Señor 
otra vez. 
  
Buscadme y Viviréis 

Cada vez más violencia, 
más maldad en la tierra, 
parece que el amor ha muerto  
y la locura reina 
sobre la humanidad. 
Jóvenes acabados, 
niños abandonados 
a precio de placer 
y decidiendo solo el interés. 

¿Dónde queda la justicia y la vergüenza? 
¿Dónde quedan el  castigo y la razón? 
¿Porque callas Tú, Señor, y nos olvidas? 
¿Cómo puedes permitir tanto dolor? 
Dime ¿dónde está aquel Dios, 
el Dios de Elías 
que de vez en cuando se dejaba oír? 
¿Cuánto tiempo tardará aún Tu espíritu 
en venir...? 

Necios como niños,  
torpes cachorrillos, 
cómo nos gusta jugar  
y nos gusta preguntar 
aquello que hace tiempo 
sabemos ya. 
Dios aún sigue hablando, 
sigue aún contestando 
y aquel que quiere oír 
aún puede percibir 
Su voz de amor. 

¿Cómo puedo derramar Yo de mi Espíritu,
si mis hijos no se vuelven hacia Mi?
ahora cíñete como un varón valiente, 
Yo hablaré y tú me contestarás a Mi. 
¿Dónde están aquellos hombres como Elías, 
que dejaron todo por seguirme a Mi, 
que rompieron compromisos con el mundo 
solo por agradarme a Mi? 
¿Dónde están aquellos tres que en Babilonia 
prefirieron ser quemados a ceder? 
¿Dónde está aquel Daniel que me adoraba? 
¿Dónde está la santidad de aquel José? 
¿Dónde está ese niño que mató al gigante? 
¿Dónde están los sucesores de Josué? 
¿Dónde están esas mujeres entregadas  
como Ester? 

Jóvenes acabados 
niños abandonados 
a precio de placer 
y pagan inocentes 
los errores de otros 
en el ayer... 

Si Mi pueblo se volviese y me buscase 
renovando así su entrega y su fe, 
si me amasen como aman sus caminos, 
si olvidasen los rencores del ayer, 
Yo abriría las ventanas de los cielos 
y la tierra hoy vería Mi poder, 
mientras tanto aún repito como antaño: 
buscadme y viviréis. 
 
Oh, Qué Amor 

Por el mundo no encontré 
un amor que fuese igual 
y por mas que encuentre amor 
El tuyo es sin par. 
Te humillaste hasta lo sumo, 
nadie a hecho nada así 
y triunfaste sobre el Hades 
para darnos tu vivir. 

Oh, qué amor, inmenso amor 
inagotable, que no tiene fin 
que aún sufriendo y agotado 
despreciado y al morir 
rescataste multitudes 
y a mí. 

Dulce nombre de Jesús 
tienes algo de especial 
y al decirlo mi alma siente 
Tu calor, Tu paz. 
Y me siento tan pequeño 
al saber que me amas Tú 
que me admiro al contemplarte 
abrazado a Tu cruz, 

Oh, qué amor... 
 
 Libérame 

Mas allá de la frontera que cualquiera puede hallar, 
en el fondo más obscuro del mar, 
donde nadie ha llegado, 
Jesús ha enterrado mi maldad. 
Y sin embargo cuantas veces tropiezo al caminar 
por errores del ayer que me atormentan, 
acude a mí y hazme libre del temor una vez más. 

Libérame de estas cadenas que me están atando 
y hazme volar más alto que la tempestad 
y deja que un rayo de luz ilumine mi alma 
que estoy cansado ya de tanta obscuridad 
Oh, deja que Tu soplo caiga suave sobre mi 
como lluvia que desciende en la mañana, 
libérame y que el viento lleve lejos 
el recuerdo de mi ayer 
que has borrado con Tu sangre por siempre, 
libérame y enséñame a olvidar tal como Tú lo has hecho ya 
pon Tu paz y Tu perdón en mi, 
libérame. 

Sólo una Vez 

Mira al sol nacer en lo alto 
y extender su luz, 
mira las estrellas y la luna 
en su plenitud, 
oye cómo gime el viento 
en su andar veloz, 
siente cómo cae la lluvia  
canta su canción; 
contempla el milagro de la creación 
reflejado en la humanidad 
y piensa en tu vida y en tu condición 
como hombre entre lo demás, 
y dime si es sabio 
vivir alejado de Dios sin más; 
¿no es acaso cierto que todo es vanidad 
y que alguien nos ama con suma intensidad? 
Si es verdad que Él vive ¿por qué no intentar 
buscarle y seguirle sin dudar? 
Si es cierto que existe Dios 
será importante encontrarle... 
que solo se vive una vez, 
una vez... 

Mira cómo pasa el tiempo 
rueda sin parar, 
del verano al frío invierno 
y vuelve la Navidad, 
te contemplas a ti mismo 
otro año más, 
días que han pasado y que  
nunca volverán; 
escucha la voz de tu propia consciencia 
que suele traerte luz, 
y acuérdate de tu Creador 
en los días de fuerza y de juventud, 
y traza tu senda con un nuevo rumbo 
desde la cruz; 
¿Quién podrá entenderte mejor que tu Creador? 
¿Quién podrá llenarte mejor que el mismo Dios? 
¿De qué te sirve tanto placer y tanto afán 
si una deuda amarga es tu final? 
¿Por qué no amar más a Jesús 
que dio Su vida por ti en la cruz? 
Que solo se vive una vez, 
una vez... 

Cuando acabe tu camino 
y mires atrás 
cuida de que puedas alegrarte 
de verdad 
que tu rostro se ilumine 
de felicidad 
y compruebes que has vivido 
anclado en la verdad; 
que no ha sido en vano tu tiempo en la tierra 
porque has caminado en la luz 
porque hubo un momento tranquilo en tu vida 
cuando aceptaste a Jesús, 
podrás entender que fue mucho mejor 
amar la cruz; 
párate y acepta el perdón y la bondad 
que Jesús te ofrece y que puedes alcanzar, 
antes que te llegue el momento de partir 
y al final te tengas que arrepentir 
y llores, en soledad, 
por no haber hallado el camino... 
que solo se vive una vez, 
una vez. 
 
Homenaje 

Queremos que estés aquí Jesús 
no ser como el mesonero de Belén 
ni ser como aquellos sabios 
creyendo tener Tu ley 
pero ciegos sin ver que aquel niño de doce años 
era el rey. 
Queremos que estés aquí Jesús 
no ser como aquellos otros de Nazaret 
que habiéndote conocido  
no te podían admitir 
como Tú bien dijiste, ningún profeta es querido 
en su país.  
Y no seria justo hablar juzgando  su actitud 
pues no somos nosotros hoy mejores 
la sola diferencia es que sus ojos estaban 
vendados 
y Tú en Tu infinito amor te nos has revelado; 
y es por eso que hoy te recordamos con amor 
pues ya hubo contra Ti bastante odio 
que ya hubo mucho gente que te oyó y te  
rechazó
cerrando los oídos a Tu voz. 

Quizá puedas recordar, Señor 
haber sentido el rechazo con dolor 
quizá en algún fariseo 
o interprete de la ley 
o algún otro joven rico que amaba al dinero 
mas que a Ti. 
Quizá puedas recordar también 
a un grupo de pescadores, hombres de bien, 
algunas mujeres buenas, algún Nicodemo 
también 
y hasta algún José de Arimatea algo tardío 
pero fiel. 
Si acaso hoy después de dos mil años otra vez 
mirándonos a solas te preguntas 
¿por cuántos he sufrido, por cuantos me he 
entregado? 
¿Acaso me recuerdan o quizá me han olvidado? 
Que seas hoy consciente del cariño y del amor 
que sigue profesándote tu pueblo 
pues ya que recibiste odio a cambio de tu amor 
que sepas que te amamos oh Señor. 
Que sepas que en el siglo XX aun hay juventud  
que busca Tus caminos y que te ama 
y clama como aquellos del camino de Emaús 
“Queremos que estés aquí Jesús”. 
 
Caifás 

Caifás detrás de su ventana 
ve la tormenta al trasluz 
mientras un rayo ilumina 
la imagen fría de la cruz. 

Sobre el calvario cae la lluvia sin cesar 
y corre sangre desde el monte a la ciudad 
“era  inocente”- dice un centurión romano 
y corre a protegerse a un arbusto 
repitiendo “era justo”. 

Caifás... 

Y sobre el templo cunde el pánico otra vez 
y nadie sabe a quién llamar ni lo que hacer 
se ha rasgado el velo tan sagrado 
que venga el Sanedrín y los escribas 
que nos hablen, que nos digan... 

Caifás... 

Dicen que ya no fue el mismo nunca más 
que se olvidó de reír y hasta de hablar. 
Pobre hombre, no pudo aceptarle 
quizá por no querer perder 
lo suyo por dinero, por orgullo... 

Lo cierto es que salió perdiendo 
equivocó su decisión 
teniendo todo a su alcance 
no conoció a su Salvador. 

Acércate hasta su ventana 
y mira un poco al trasluz 
que aun se ve por las colinas 
la antigua sombra de la cruz. 


Oh Tu Fidelidad 

Oh. Dios eterno, Tu misericordia 
ni una sombra de duda tendrá; 
Tu compasión y bondad nunca fallan 
y por los siglos el mismo serás. 

Coro: 

Oh, Tu fidelidad, oh, Tu fidelidad, 
cada momento la veo en mí. 
Nada me falta pues todo provees; 
¡Grande, Señor, es Tu fidelidad!